En plena era de los filtros y la inteligencia artificial, Prada ha decidido coger el lápiz. Su campaña de Navidad 2026 se llama Drawing Prada: Animated by Hand, y el nombre ya lo dice todo. Nada de imágenes digitales impolutas: aquí manda la ilustración hecha a mano, con todo su encanto y sus imperfecciones.
La campaña combina cortos y fotografías en los que actores reales se cuelan en paisajes invernales dibujados. Hay escenarios de cuento, animales con mucho carácter y guiños al Hollywood clásico y a las fábulas de toda la vida. Una Navidad nostálgica, cinematográfica y, sobre todo, muy humana.
El reparto es para quitarse el sombrero. Sadie Sink y Maya Hawke, las dos de Stranger Things, comparten campaña con Kelvin Harrison Jr. y Luther Ford, el joven príncipe Harry de The Crown. Completa el elenco la cantante y actriz china Chen Haoyu, también conocida como Amy Chen.



Un veterano de la animación detrás del lápiz
Lo más especial de Drawing Prada está en quién firma los dibujos. Al frente del equipo de ilustradores está John Pomeroy, un animador estadounidense con más de cinco décadas de oficio. Entró en Disney en 1973 y en 1979 se marchó junto a Don Bluth y Gary Goldman para fundar su propio estudio. De ahí salieron clásicos como Fievel y el Nuevo Mundo o En busca del valle encantado, títulos que marcaron la infancia de varias generaciones.
La fotografía corre a cargo de Glen Luchford, que ha trabajado la luz y la perspectiva para que actores y dibujos convivan con total naturalidad. La dirección creativa es de Miuccia Prada y Raf Simons, con Ferdinando Verderi al frente del concepto de la campaña.


La idea de fondo es bonita. Drawing Prada habla de las historias que pasan de generación en generación y sitúa a caras muy actuales en mundos atemporales e imaginarios. El proceso artesanal se ve, y eso es precisamente lo que busca transmitir: emoción y conexión real. La fantasía puede ser imposible, pero el trabajo que hay detrás es muy tangible.
En tiempos de contenido rápido y efímero, la apuesta de Prada por la animación tradicional suena casi a declaración de intenciones. Esta Navidad, lo más moderno es hacerlo a mano.
Imágenes: Prada.

