Les Flors Between Engineering and Craftsmanship fusiona la precisión de la ingeniería textil con una sensibilidad artesanal inspirada en las flores modernistas. A través de la impresión 3D, el TPU y la experimentación material, transforma el plástico en formas delicadas, poéticas y contemporáneas que proyectan una visión del futuro.
Joana Michaela y la belleza de lo improbable:
Un diálogo entre tecnología y tradición
“Les Flors” es la expresión material de una tensión creativa que ha acompañado a Joana Michaela desde el inicio de su trayectoria. Por un lado, aparece la precisión de la ingeniería textil; por otro, la profundidad emocional de la artesanía. Juntas, ambas dimensiones construyen la base de una colección que explora nuevas posibilidades entre herencia e innovación.
El proyecto nació de un proceso de investigación visual que la llevó repetidamente hacia las formas florales asociadas al legado modernista de Barcelona. Al mismo tiempo, una conexión personal con la botánica enriqueció esa búsqueda. Durante años, su tía y su abuela alemanas le enviaron postales de flores, creando un imaginario que permaneció en su memoria. Más adelante, descubrió imágenes de flores de macramé y decidió reinterpretarlas mediante herramientas digitales contemporáneas.


La experimentación como método creativo
El proceso de diseño se presentó como un territorio abierto y desconocido. Gracias a ello, pudo desarrollar una colección de baño alejada de los códigos habituales. Sin embargo, la fase de producción estuvo marcada por la incertidumbre. Los desafíos técnicos aparecieron con frecuencia y algunas pruebas no respondieron como esperaba.
En lugar de permitir que la frustración definiera el resultado, Michaela regresó constantemente a la esencia conceptual del proyecto. De este modo, la innovación se mantuvo como una herramienta y no como el centro del discurso. Esa decisión le permitió conservar el equilibrio entre idea, material y forma.
Su formación en ingeniería textil le proporcionó una comprensión profunda de los procesos productivos y del comportamiento de los materiales. Mientras tanto, la moda le ofreció un espacio para explorar cuestiones relacionadas con la identidad, la sensibilidad y la emoción. Como consecuencia, dos preguntas guiaron el desarrollo de la colección: si la fabricación aditiva podía generar verdadera delicadeza y si la tradición artesanal podía dialogar con las tecnologías del futuro.

Un nuevo lenguaje material
“Les Flors” responde a estas inquietudes mediante la experimentación con TPU, un polímero flexible capaz de producir estructuras que evocan tul, encaje y pétalos ligeros. Además, este material permite alcanzar un alto nivel de precisión y reducir residuos gracias a un proceso de producción digital.
Más allá de la innovación técnica, la colección propone una visión más amplia. Michaela imagina un futuro en el que los plásticos reciclados puedan transformarse en objetos delicados y valiosos. Así, construye un nuevo lenguaje estético que conecta memoria, sostenibilidad, artesanía y posibilidad tecnológica.

