De la música a la historia; de la historia al tejido; y del tejido a la prenda. Paco Benavente conecta con la música y comienza a diseñar, como si las notas fuesen directores de orquesta en su cabeza creativa. Identidad, precisión y carácter definen su discurso. Para Paco Benavente la moda no es disfrazarse, sino reconocerse.
Tras su reciente paso por 080 Barcelona Fashion, nos encontramos con él para hablar de procesos, identidad y futuro. Su universo creativo parte de lo íntimo, de entender el cuerpo como relato y la prenda como lenguaje. Aquí, cada pieza no solo se viste: se habita.


¡Hola Paco! Estamos muy contentos de estar contigo inaugurando nuestra sección “Charlando con jóvenes promesas de la moda española”. Para empezar, nos gustaría situarnos… ¿quién eres hoy y desde qué lugar nace tu firma?
Benavente nace con la intención de crear cada colección desde una perspectiva conceptual, que narra una historia o inspiración determinada equilibrando lo técnico y artístico desde lo emocional; vengo del mundo de la costura a medida, donde cada prenda posee su propio diálogo con la persona que lo lleva. Benavente se crea desde ahí, desde lo íntimo, desde entender el cuerpo, la identidad y la actitud de cada persona.
Si tuvieras que definir tu marca en tres ideas o sensaciones, ¿cuáles serían y por qué son importantes para ti?
Identidad, precisión y carácter.
La identidad porque para mí la moda no es disfrazarse, sino reconocerse.
La precisión porque vengo de la sastrería, y el detalle, más las horas de estudio es crucial.
El carácter porque nuestras prendas están pensadas para acompañar, no para vestir una tendencia concreta.
Mirando hacia atrás, ¿siempre supiste que querías dedicarte a la moda o hubo un momento concreto que lo cambió todo?
No fue una decisión inmediata, fue más bien una revelación progresiva. Siempre hubo una sensibilidad hacia lo estético y lo teatral más allá de la intención de crear tendencias. Hubo un tiempo en mi vida en el que decidí pausar este camino y dedicarme a la docencia, pero fue un latido que no podía parar de escuchar cada vez más fuerte y latente. Así que en 2023, retomé de nuevo Benavente con una propuesta muy personal que presenté en el Monasterio de San Miguel de los Reyes, y desde ese momento, volví a encontrarme conmigo mismo.
Tu trabajo transmite un universo bastante personal. ¿De dónde nace esa inspiración realmente: de referencias externas o de experiencias propias?
Nace principalmente de experiencias e inquietudes propias. Las referencias externas están ahí, inevitablemente, pero en mi caso funcionan más como un filtro que como un punto de partida.
Me interesa más lo que he vivido, lo que observo en las personas cercanas a mi, en sus inseguridades, en su forma de habitar el cuerpo. A partir de ahí construyo. Creo que cuando se trabaja desde lo personal, el resultado conecta de una forma mucho más honesta y directa. Si no hay verdad detrás, se nota y no conectas con el público.
Hablando de influencias, más que nombres concretos, ¿hay algún tipo de imaginario —artístico, cultural o incluso emocional— al que vuelvas constantemente cuando diseñas?
Siempre tengo el mismo punto de partida a la hora de trabajar – por lo menos es lo que me funciona a mí- la música. Como ya he mencionado anteriormente, me gusta trabajar desde lo conceptual y teatral, por lo que la música que acompañará a estas historias es importante para mí. Una vez conecto con una canción determinada, ya todo empieza a funcionar; de la música paso a la historia; de la historia al tejido; y del tejido a la prenda.



Hace apenas unos días presentabas en la 080 Barcelona Fashion. ¿Cómo viviste ese momento, especialmente en los instantes previos al desfile?
Los días previos a un desfile creo que son los más estresantes que existen. Todo el tiempo son pruebas, arreglos, prendas descartadas y otras que a última hora nacen. En mi opinión, una colección está viva hasta el día del desfile que se presenta. Hasta entonces, puede sufrir modificaciones y cambios siempre que tu como artista necesites hacerlo, ya que si a ti no te convence, no va a convencer.
¿Qué sentiste al ver tu colección ya completa, en movimiento y frente al público?
Creo que “Les Muses de l’Empereur” es la propuesta más fuerte que hemos hecho hasta el momento. Pese a ser la colección más compleja desarrollada hasta ahora, ya que ha sido nuestra primera colección de otoño/ invierno, creo que es la que mejor define a Benavente como marca. A nivel personal, voy cambiando, evolucionando, y eso se refleja en mi trabajo.
Después de esta experiencia, ¿sientes que algo ha cambiado en tu forma de entender tu trabajo o tu lugar dentro de la industria?
Si, ha cambiado sobre todo la forma de situarme dentro de la industria. Este tipo de experiencias te obligan a verte desde fuera, a entender dónde estás y hacia dónde quieres ir. He reforzado la idea de no sumarme a un ritmo o línea editorial que no encaje conmigo o no me represente. No por ego, si no porque lo haría fatal.
Prefiero construir algo más sólido, más coherente y a largo plazo, aunque eso implique ir más despacio. También me ha hecho ser más consciente del valor de mi propio lenguaje dentro de una industria en la que todo pasa muy rápido. Creo que tener una voz clara y reconocible es lo único que realmente te sostiene.


Pensando en el futuro, ¿te interesa más construir tu propio camino o te atrae la idea de colaborar con otras marcas, artistas o perfiles creativos?
No estoy cerrado a nada. Creo que tener la oportunidad de retroalimentarse de otros profesionales del sector es una oportunidad para aprender y crecer. Las puestas en común son importantes y necesarias para expandir tu esencia y retarte a ti mismo.
Y para terminar, nos gustaría ir un poco más allá: más que una crítica general, desde tu experiencia, ¿qué crees que necesita realmente la moda emergente en España para poder crecer?
Más que buscar la respuesta fuera del propio diseñador emergente, lo buscaría dentro de él mismo o misma. Y es seguir, simplemente seguir, creer en lo que haces y formarte técnicamente para poder ejecutar tus ideas. Creo que en la carrera de un artista hay tres conceptos que están muy presentes: tiempo, dinero y formación. Si una de las tres falla, usa las otras dos para conseguirlos.
11.Cuando todo se apaga —el desfile, la presión, las expectativas—, ¿qué es lo que te sigue impulsando a crear?
No concibo mi vida trabajando en otra cosa. Aunque sea una profesión compleja, es donde sé desarrollarme y quiero construir mi legado, y esto ya es un buen motivo para seguir adelante.

