Miley ha vuelto a las pistas. Sin apellido, sin rodeos y con una declaración de intenciones clara: hay que bailar. Este jueves 3 de septiembre la artista lanzó «Bass Persuades», primer avance de su décimo álbum. La canción comparte título con el disco, que llegará el 18 de septiembre vía Atlantic Records. Es su primer proyecto con esta discográfica tras dejar Columbia, así que hay mucho en juego con este estreno.
Musicalmente, «Bass Persuades» apuesta por un dance-pop ochentero con sintetizadores. El verso hablado inicial recuerda al «Poker Face» de Lady Gaga. El estribillo, «los chicos no quieren bailar», funciona casi como un manifiesto generacional. Es una invitación directa a soltar el móvil y volver a mirarse a los ojos en la pista.
El vídeo: Mert Alas convierte un club de póker en discoteca
Y aquí entra la parte visual, la que más nos interesa. El videoclip lo firma Mert Alas, fotógrafo y director habitual en el universo de Miley. También hizo el arte del álbum. La cantante luce un ejercicio de estilo pop total. Arranca con sombrero de cuero, bralette negro y pantalón a juego. Después evoluciona el look hacia ropa interior de talle alto, medias, tacones y cazadora de cuero con guantes.
La narrativa es sencilla pero efectiva. Miley entra en un club de póker neoyorquino y, poco a poco, contagia a todos los presentes con su energía. El local acaba convertido en una auténtica fiesta. La coreografía crece en escala según avanza el vídeo, con un cuerpo de baile que suma presencia hasta el final.
Con «Bass Persuades», Miley abre también la puerta a su etapa más nostálgica. Mira hacia el pasado analógico mientras señala, con humor, nuestra dependencia actual de las pantallas. El álbum llega como sucesor de «Something Beautiful» (2025). Para presentarlo en directo ya hay dos citas confirmadas en el Hollywood Bowl de Los Ángeles. Serán los días 16 y 18 de octubre.
Todo apunta a que esta nueva era, tan visual como sonora, va a dar mucho de qué hablar.

