Hay eventos de moda y luego están las cenas a las que te gustaría que te invitaran. ‘Furla Small Talks’ pertenece claramente al segundo grupo. La firma italiana lo concibe como un formato continuado: encuentros íntimos con una comunidad cuidada de talentos, amigas de la casa y perfiles creativos. El pasado 22 de octubre fue el turno de Madrid.
El escenario fue 61.SixtyOne, un restaurante madrileño de ambiente cálido y acogedor. Mohair Flores se encargó de la decoración floral, que terminó de redondear la atmósfera de la noche. Íntima, bonita y sin estridencias.



La anfitriona fue Bea Carpio. Con su naturalidad, y junto a las representantes de Furla llegadas desde Milán, consiguió que la velada se sintiera como una cena entre amigas desde el primer minuto. Entre las invitadas estaban Emma Geikie, Amalia Báez, Celia Pedraza, Mayte de la Iglesia, Marta Torrubiano y Alba Ríos, entre otras.








Música, recuerdos y bolsos de ante
Esta edición de Furla Small Talks se inspiró en el universo musical de Daisy Jones & The Six, con guiños estéticos a los setenta. La conversación fue la gran protagonista. Las playing cards de Furla hicieron de hilo conductor, con preguntas sobre música y vivencias personales. El reto: encontrar la canción que acompaña cada momento de tu vida. Una forma muy natural de descubrir afinidades y conectar.


Tampoco faltó la moda. Las invitadas pudieron conocer el último lanzamiento de la firma en ante, con modelos como ‘Furla Moonstone’, ‘Furla Tonie’, ‘Furla Arizona’ y ‘Furla Debby’. Llegan en una paleta otoñal de lo más apetecible: Winter Bloom, Dark Forest, Cognac, Ink Blue y Chocolate. Durante la cena, algunas curiosidades sobre la marca completaron la experiencia.



La idea de Furla Small Talks va más allá del evento de moda de siempre. Cada edición tiene una anfitriona diferente, que reúne a personas de su entorno personal y profesional. El objetivo es construir una comunidad diversa, unida por la creatividad y las experiencias compartidas. Con esta cita en Madrid, Furla deja claro que la moda también puede ser una excusa perfecta para sentarse a hablar.
Fotografías: cortesía de Furla.

