Diesel viaja sin mover a sus modelos mientras figuras de cartón atraviesan cinco ciudades, mezclando artificio, vida urbana y moda. La campaña Fall 2026 convierte la logística global en un lenguaje visual deliberadamente analógico, imperfecto y colectivo para Diesel.



Diesel convierte la campaña Fall 2026 en un experimento sobre desplazamiento, artificio y representación global. Bajo la dirección creativa de Glenn Martens y la dirección artística de Christopher Simmonds, la propuesta altera deliberadamente la lógica tradicional de la fotografía de localización: los modelos no recorren el mundo, sino que permanecen en el estudio mientras sus reproducciones de cartón viajan por cinco ciudades.
Fotografiados inicialmente por Verity Smiley-Jones, los cuerpos se transforman en figuras bidimensionales de tamaño real que aparecen después en Londres, Shanghái, El Cairo, Río de Janeiro y Nueva Delhi. Allí, Erika Kamano, Fish Zhang, Malak El Sawi, Sergio Richard y Megha Singha integran estos viajeros inmóviles en calles, playas, mercados, azoteas y paisajes reconocibles.
Lejos de buscar una ilusión perfecta, la campaña exhibe su propia construcción. Los gruesos contornos rojos, los píxeles visibles, las escalas deformadas y las colisiones incómodas convierten las figuras en enormes adhesivos insertados en la vida cotidiana. Así, la artificialidad no funciona como defecto, sino como lenguaje visual y como gesto deliberadamente próximo al DIY.


Además, ese sistema permite mantener una identidad común entre escenarios profundamente distintos. El rojo característico actúa como vínculo, mientras cada ciudad conserva su imprevisibilidad y presencia. Los transeúntes, bañistas y jugadores no quedan reducidos a simples fondos; por el contrario, introducen movimiento y cierta fricción frente a las poses congeladas.
Productos como el bolso D-ONE, la sandalia D-COCCO, el denim, las prendas de punto y el Stinger Watch participan de este recorrido sin dominar las imágenes. En consecuencia, la idea de comunidad global adquiere una dimensión menos uniforme: cada fotógrafo incorpora su entorno en lugar de reproducir una estética centralizada. Frente a la facilidad de insertar digitalmente cualquier cuerpo en cualquier paisaje, Diesel escoge una solución material, absurda y analógica, convirtiendo la logística publicitaria en concepto creativo.

