Hay formas de contar una historia, y luego está lo que ha hecho Carhartt WIP con su última campaña: darle al rewind. La marca presenta así su propuesta para Otoño/Invierno 2026, un pequeño cortometraje que arranca en el momento del desastre y va retrocediendo escena a escena hasta llegar al instante exacto en el que todo se torció.
El punto de partida es tan doméstico como caótico: un grupo de amigos, un perro suelto por la casa, un coche aparcado fuera, un sofá que aguanta lo que le echen y varios botes de pintura a punto de acabar en el sitio equivocado. Nada extraordinario a simple vista, pero cuando la secuencia se reproduce en sentido contrario, cada gesto empieza a encajar como piezas de un puzzle.




Una firma detrás de la cámara
Quien firma esta pieza es Alex Acy, director francocanadiense con recorrido en el terreno musical y publicitario, que aquí apuesta por un formato casi de acertijo visual: mostrar primero la consecuencia y dejar que el espectador reconstruya la causa. Ese giro de guion es lo que convierte una escena tan cotidiana en algo memorable, sin perder el tono realista que suele acompañar a la marca.
El nexo visual de todo el relato es un bote de pintura violeta que va manchando lienzos, tapicerías y hasta al propio perro, mezclándose por el camino con los colores protagonistas de la temporada: burdeos, verde y azul marino, presentes en las prendas que se cuelan entre plano y plano.
Con esta campaña, Carhartt WIP deja claro que no necesita grandes producciones para sorprender: basta con coger una idea sencilla y mirarla del revés. Una manera distinta de presentar colección que combina storytelling con la actitud despreocupada que siempre ha definido a la firma.

