Se acaba el verano y, como cada año, toca hacer balance. Bikinis guardados, sandalias con arena todavía dentro y esa sensación agridulce de que las noches ya refrescan un poco. Pero antes de cerrar la maleta de la temporada del todo, en GORILASPAIN queríamos rendirle un pequeño homenaje a la mujer que, sin proponérselo, reescribió las reglas del estilo veraniego para varias generaciones. Hoy repasamos los looks veraniegos más icónicos de Carrie Bradshaw.
Sí, es un personaje de ficción. Sí, la serie terminó hace más de veinte años. Y sin embargo, cada vez que llega julio, alguien en algún rincón de internet vuelve a sacar el tutú rosa a pasear. Eso es lo que separa una moda pasajera de un ícono real: la capacidad de seguir influyendo mucho después de que se apaguen las cámaras.
Los looks que definieron una era (y que seguimos copiando)
Empecemos por el principio, por esa falda de tul rosa que se convirtió en la imagen más repetida de toda la serie. Combinada con una simple camiseta blanca, demostró algo que hoy repetimos como mantra: mezclar una pieza extravagante con algo básico es la fórmula perfecta. Ese contraste, esa mezcla de lo sofisticado con lo cotidiano, resume bastante bien el espíritu de los looks de Carrie Bradshaw en general.

Después llegó el «naked dress», el vestido slip de DKNY que usó en su primera cita con Big. Fino, en tono nude, con un aire de lencería llevada a la calle sin ningún pudor. Esta prenda no solo fue un momento de la serie, también fue la puerta de entrada para que el slip dress se instalara para siempre en los armarios como opción de fiesta y, cada verano que vuelve, también como opción de día.
No podíamos dejar fuera el vestido con estampado de periódico, una de esas piezas que uno recuerda incluso sin haber visto el episodio en cuestión. Atrevido, gráfico, prácticamente un statement en sí mismo. O la minifalda verde de Vivienne Westwood con minipolisón, combinada sin miedo con una camisa blanca de vestir y tacones fucsia, en una mezcla de formal e informal que muchas marcas siguen intentando replicar hoy.


Y luego estaban los jeans. Los famosos tiro bajo, la prenda más representativa de la moda de los 2000, que ella llevaba casi siempre remangados hasta el tobillo, estilo pescador. Una manera sencilla de darle un aire desenfadado a algo tan cotidiano como unos vaqueros, y que este verano ha vuelto a colarse en el street style con fuerza.
Lo que hace que estos looks de Carrie Bradshaw sigan funcionando no es la nostalgia, aunque también ayude. Es que la mayoría se sostienen en ideas muy simples: mezclar texturas que no deberían combinar, apostar por prendas con carácter propio y no tener miedo a que algo llame la atención. Ideas que, verano tras verano, siguen siendo perfectamente válidas.
Así que si este año te ha faltado un poco de esa actitud en tus outfits, todavía estás a tiempo. El verano se despide, pero aquí os dejamos algunos looks más de Carrie Bradshaw para recordar que el estilo no tiene temporada;




